La celebración de las fiestas de San Marcos es una costumbre tan antigua como la misma lluvia, pues a San Marcos se le atribuyen poderes relacionados con la protección de las cosechas.

Es habitual en estas fechas que la gente salga al campo a comer y compartir la comida con los presentes. Y la estrella de esta comida es, por supuesto, el Hornazo de San Marcos. El Hornazo consiste en una rosca de una masa esponjosa, con un huevo en el centro de esta. La principal peculiaridad es que la rosca se hornea con el huevo ya adherido a ella.